La terapia psicológica como hábito de vida
Terapia psicológica como hábito de vida: Cuidar la mente cada día
Aunque hablar de salud mental en el 2026 no representa un tabú, sí existen diversas creencias que nos alejan un poco de la importancia de la terapia psicológica, como el acudir en el momento en que ocurre una emergencia y/o crisis o considerarla solo para personas “locas”.
Si eres de los que han ido al psicólogo cuando ya no te deja dormir la ansiedad, o cuando la tristeza nubla todos los días, o incluso cuando empiezas a tener serias dificultades para relacionarte con tu familia y/o amigos, eres parte de la gran mayoría de personas que consideran que debemos atender la salud mental cuando las situaciones se salen de control y se requiere atención “inmediata”.
La OMS nos indica que “la salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad”, y es importante comprender que la salud mental, al igual que la salud física, no se deteriora de un día para otro. Estar constantemente cansado, perder el interés por cosas que antes consideramos interesantes, estar todo el tiempo sin motivación, tener dificultad para concentrarse o estar irritable sin motivos son pequeñas luces amarillas que nos alertan y revelan que algo no está bien.
Podemos iniciar reconociendo que la terapia psicológica no es solo un espacio para sanar heridas de infancia o profundas, sino que también podemos precisamente aprender a reconocer estrategias que nos permitan afrontar dificultades cotidianas, además de fortalecer habilidades emocionales e incluso mejorar la forma en las que nos relacionamos con los demás.
Una de las claves para contar con una buena salud mental es la prevención, que incluye la terapia como un espacio humano, cercano y seguro, donde se habla de lo que todos vivimos: preocupaciones, miedos, relaciones, proyectos, frustraciones e ilusiones. En otras palabras, la terapia es como un entrenamiento constante de nuestra mente y nuestras emociones, que nos prepara para afrontar la vida con mayor fortaleza y serenidad.
Algunos estudios demuestran que la persona que va a terapia se encuentra entre un 66% y un 73% mejor que las personas no tratadas.
Cuando de cuidar la salud mental se trata, incluir la terapia en nuestra rutina, es uno de los pilares para construir una vida más plena. Si de resultados se trata, los estudios nos demuestran que seguramente tomaríamos mejores decisiones, construiríamos relaciones y vínculos más sanos y se nos facilitaría la gestión de las emociones en diversas situaciones de la vida diaria. Además, nos ayuda a romper la idea de que es el último recurso o nuestro salvavidas en casos de emergencia y se convierte en un aliado y un acompañamiento para el crecimiento integral de cada uno.
Una de las invitaciones que nos hace el mundo moderno en el cuidado de la salud mental, es la inclusión de la tecnología, que incluye redes sociales llenas de información de autoayuda y mensajes que si bien nos ofrecen información, no se puede confundir ese contenido con un proceso terapéutico. Un video motivacional puede ser inspirador, un hilo en una red social puede aportar ideas interesantes y hasta una aplicación puede ayudarnos a hacer ejercicios de relajación; sin embargo, nada de esto reemplaza lo que un psicólogo ofrece: profundidad, confidencialidad y apoyo personalizado. La terapia no consiste en una serie de frases agradables o sugerencias generales; es un proceso que se adapta a cada individuo, considerando su historia, su entorno y sus emociones específicas. La idea de que solo con seguir cuentas de bienestar o leer consejos rápidos es suficiente puede hacernos pasar por alto necesidades auténticas y dejar de lado la atención profesional.
Reconocer que debemos vivir con equilibrio, que tenemos derecho a sentirnos bien y que podemos construir herramientas para no llegar al punto de la emergencia es la invitación clara para no esperar a que la mente grite para escucharla. Darnos la oportunidad de expresarnos, de sanar y de fortalecernos antes de que los pequeños malestares se conviertan en grandes crisis.
La salud mental es la base de todo lo que somos y hacemos. Invertir en ella no es un lujo, sino una necesidad. Así como cuidamos nuestro cuerpo, debemos cuidar la mente. Porque una mente en equilibrio no solo previene el sufrimiento, sino que también abre las puertas a la creatividad, la conexión con los demás, la resiliencia y la alegría de vivir.
«La mayor riqueza es la salud mental» (Dalái Lama).
Bibliografìa
- Eficacia y utilidad clínica de la terapia psicológica 2002
Arturo Bados López1 , Eugeni García Grau y Adela Fusté Escolano (Universidad de Barcelona, España)
- Reflexiones Dalai Lama 2019
Elpais-smoda y bienestar
- OMS 2025
Salud mental- Sinopsis y repercusiones
- El cuidado de la salud mental 2024
National institute of mental health
Por Shirley Valencia
Psicóloga